Por qué una gran aventura construye confianza
Una buena aventura no le pasa al niño — la protagoniza él. Cruzar un río saltando de piedra en piedra, encontrar un cofre al final del camino: cada pequeño obstáculo superado dentro de la historia es un ensayo de algo que también puede hacer en la vida real.
Por eso el tema de aventura funciona mejor cuando el niño no es un espectador de la acción, sino quien decide, se arriesga y resuelve. No se trata de que le pasen cosas — se trata de que él haga que pasen.
En Nora y el Mapa del Bosque Encantado, el cuento de ejemplo de este tema, Nora cruza un río saltando entre piedras y descubre que el verdadero tesoro no era oro, sino la propia aventura. Es exactamente esa sensación de "lo logré yo solo" la que hace que este tema funcione tan bien.
Un vistazo al cuento de ejemplo

Capítulo II: El Cruce del Río Cantarín
Un cuento de Nora
El río brillaba entre las piedras y le cerraba el paso. Nora respiró hondo, buscó las rocas más firmes y saltó, una a una, sin mirar atrás.
Al abrir el cofre no encontró oro ni joyas, sino un libro que brillaba con luz propia. «El verdadero tesoro es la aventura», pensó, sonriendo.
Leer el cuento completoEste cuento fue creado para Nora, de 6 años, y encaja en nuestro rango de 6 a 8 años.
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